El antienvejecimiento se ha convertido en la tendencia dominante en el campo de la belleza actual. Las tecnologías antienvejecimiento no invasivas o mínimamente invasivas son cada vez más sofisticadas, como el láser, la radiofrecuencia y el HIFU, que se actualizan constantemente para estimular de forma precisa y eficiente la regeneración del colágeno y reparar las fibras elásticas de la piel. Los conceptos de los consumidores también están cambiando. Cada vez más personas de diferentes edades están iniciando planes antienvejecimiento con antelación, que ya no se limitan al cuidado facial tradicional, y poco a poco van surgiendo campos emergentes como el antienvejecimiento corporal. El mercado antienvejecimiento está en auge hacia la diversificación y la personalización.